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Terapia natural baño de agua fría con hielo a través de los pies

Pies en agua hielo y resultados maravillosos!!!

Para obtener beneficios no hace falta tener los pies en agua fría durante mucho tiempo. Con 15 segundos será suficiente para que nuestro sistema inmunitario reaccione. Es la ley de la termodinámica: el cuerpo más caliente proporciona calor al más frío, hasta que alcanzan la misma temperatura. Después de 15 segundos, sácalos.

Es probable que al principio te cueste sumergir los pies en el agua fría con hielo, pero cuando veas los beneficios que te aporta no querrás prescindir de este remedio natural

Los pies son la parte del cuerpo que más se resiente con el cansancio y el estrés.
Sin embargo, la medicina natural va más allá. Nos advierte de que en la planta de los pies tenemos un gran número de terminaciones nerviosas que conectan con el resto de nuestro organismo. Por tanto, suponen una puerta al bienestar que no podemos despreciar.
Nuestros pies, son la mejor vía para acceder a nuestro sistema inmunitario. Como sabemos, este es el encargado de mantenernos protegidos frente a las amenazas externas e internas.
Beneficios de la técnica de los pies en agua con hielo:
Seguro que conoces cómo funcionan las vacunas. Te introducen el virus o la enfermedad para que tu cuerpo vaya desarrollando un escudo que impida contraerla en el futuro. Siguiendo este razonamiento, parece razonable recurrir al agua fría para los pies para prepararnos contra muchas afecciones.

• Estimula el flujo sanguíneo. Se produce una contracción vascular que provoca que los capilares faciliten la circulación de la sangre.

• La técnica de los pies en agua fría también ayuda a las mujeres que usan tacones o zapatos incómodos todo el día. Incluso para aquellos que trabajan de pie o sentados por varias horas y al llegar a casa necesitan algo para relajar los pies. Las piernas sufren mucho los problemas de este tipo: si bien es fácil que los fluidos bajen hasta los pies, es más complicado que se haga el proceso inverso. En la gravedad está la clave.

• Las personas que sufren de hinchazón o acumulación de líquidos en los tobillos y empeines verán un gran cambio en su cuerpo a partir de que empiecen a introducir los pies en agua fría, así como también los que padecen de varices.
La explicación en estos casos es la siguiente: cuando retiramos los pies del agua congelada necesitan sangre “nueva” o limpia para aumentar la temperatura lo antes posible. Esta reacción del cuerpo puede ser lo que necesitamos para evitar la inflamación, el dolor y demás problemas.
A su vez permite que los músculos inferiores se vigoricen al llenarse de oxígeno y que las células funcionen mejor.

• Se activa el metabolismo y el cambio orgánico así como también las reacciones circulatorias, nerviosas y musculares.

A diferencia de lo que se piensa no es el agua fría (o las bajas temperaturas que experimentan los pies) los que curan, sino lo que el organismo debe hacer para producir calor y revertir esa situación “peligrosa”.

Recomendación: Si tienes alguna afección de las descritas arriba, hazlo por lo menos 15 días seguidos y veras grandes resultados.

Cómo usar agua fría con hielo para los pies
Qué necesitas
•Una tina de pies, con las medidas adecuadas a tus pies y con la profundidad suficiente para sumergirlos bajo el hielo.
•Agua
•Unos 30 cubitos de hielo

Cómo se hace
•Una vez que tengas todo listo, basta con esperar a que el agua se enfríe por completo. Mete los pies en el agua hasta que te los cubra.
•Durante los primeros segundos, sentirás dolor pero no debes preocuparte, ya que tus extremidades se calentarán con rapidez en el agua.
Como decíamos, con esta sencilla operación tu organismo se oxigenará mejor, por lo que tus músculos, huesos y órganos tendrán todo el alimento que precisan.

Por otra parte, te estarás armando contra el ataque de los microbios y bacterias que siempre se mueven por el aire, a la espera de encontrarte desprevenido.
Una vez que hayan pasado el tiempo recomendado, retira y seca con una toalla envolviendo bien para que regrese el calor. Por último, ponte unos calcetines de algodón o lana (los más gruesos que tengas) y ve a dormir.

Se trata, pues, de un modo sencillo y barato para “mantener a raya” a las afecciones que amenazan tu quehacer diario. Además, podrás reposar y relajar los pies para afrontar el día siguiente con energías renovadas.

Te ayudará a desconectar y marcará el instante justo en el que comienza el tiempo para ti. Se acabaron las obligaciones, Es tu momento, ¿quieres probarlo?