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¨Aromatizar¨ La sala al natural!

En las casas campesinas se acostumbraba aromatizar las salas con un par de estas raras frutas, que al madurar se convierten en deliciosos postres.

El cohombro es una planta de la familia de las cucurbitáceas, y probablemente nativa de Brasil, pero ahora se encuentran en toda la América tropical. Se cultiva como enredadera ornamental, pero es también popular por sus frutos. Es un fruto que se consume como una verdura cuando está verde y se disfruta ya madura en postres, refrescos y repostería.

A esta singular fruta, se le conoce según también como Cohombro  (Sicana – adorata) Cassabanana, curuba, pepino almizcle, Sikana, melocotonero, melón calabaza, melocotón.

No es común verlo en el Valle Central, pero es una planta que se adapta fácilmente a nuestro clima y se puede encontrar en cualquier punto. La planta tiene tallos rastreros, hojas acorazonadas y flores amarillas. El fruto es largo como una calabaza, que cuando está creciendo (verde) se consume como un vegetal, añadiéndolo en sopas o guisos, e incluso se le atribuyen propiedades medicinales.

El fruto ya maduro es muy aromático, por esta razón era muy usado para repeler polillas, sobre todo en casas de madera. En la historia de Costa Rica, la sencillez y humildad de la gente también queda reflejada además de su forma de ser, vestimenta y forma de vida. Así entonces, al llegar la Navidad, se incluía un par de cohombros dentro del pasito (o nacimiento) para aromatizar el rincón, junto a flores de coyol que también despiden mucho de su aroma. (Y si recuerdan también, los ticos, al menos en los años que yo crecía, poníamos una rama seca de algún arbusto, sin hojas, cubierto de yeso, tradición que se quedó perdida con la apertura de los árboles de ciprés!)

Otros usaban esta fruta para sostener la puerta de la entrada a la casa y al tiempo “aromatizar” la sala. Y cuando ya está demasiado madura, toma un color morado intenso y se aprovecha para preparar chicha (jugo fermentado), cajetas y conservas. Previamente les había compartido una “espuma” o “mousse” con el mismo; hoy les dejo esta opción para preparar miel.

Se parte y pela un cohombro maduro dentro de un recipiente hondo para rescatar el jugo que se desprenda. La cáscara y semillas se desechan; el resto se parte en cuadritos.

En una olla de fondo grueso, se pone a cocinar 1 tapa de dulce (panela), vainilla, canela y clavos de olor, con apenas ¼ taza de agua. Cuando hierve se añade el cohombro partido y a bajo fuego se deja espesar a punto de miel y que la fruta tome el sabor del dulce. Se mueve con cuchara de madera hasta que esté suave y la miel en su punto.

Puede disfrutarla tibia o bien dejar enfriar y refrigerar para disfrutar luego como un agradable postre.